Comentario del artículo “Wingate Test, When Time and Overdue Fatigue Matter: Validity and Sensitivity of Two Time-Shortened Versions”

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Desde que se desarrolló a finales de la década de 1970, el test anaeróbico Wingate (WAnT) se ha convertido en uno de los principales test para evaluar el rendimiento del metabolismo anaeróbico de producción de energía (Bar-Or et al., 1980). En concreto, esta prueba nos permite estimar la capacidad anaeróbica del deportista, definida como la cantidad total de ATP que puede resintetizar la vía glucolítica en un esfuerzo de máxima intensidad hasta el agotamiento. Igualmente, este procedimiento nos permite estimar la cantidad máxima de ATP resintetizada en la glucolisis anaeróbica por unidad de tiempo, conocida como potencia anaeróbica (Calbet, 2008).

Durante el WAnT tradicional, el deportista debe pedalear lo más rápido posible sin una distribución del esfuerzo (all-out) durante 30 segundos (Bar-Or, 1987), lo que suele generar una extrema fatiga central y periférica que puede prolongarse hasta varios días, normalmente acompañada de náuseas, mareos, dolores de cabeza y vómitos (Maud y Shultz, 1989). Por lo tanto, el objetivo del presente estudio fue analizar la validez y sensibilidad de dos test WAnT abreviados de 15 (WAnT15) y 20 (WAnT20) segundos de duración.

Para ello, se llevaron a cabo 3 fases. En la fase A, 40 participantes realizaron un WAnT de 30 s en un cicloergómetro. Los primeros 15 y 20 segundos de este test se utilizaron para elaborar dos modelos de regresión predictiva de la prueba tradicional de 30 s. En la fase B, 15 participantes realizaron otro test WAnT de 30 s, con el fin de examinar la capacidad predictiva de los modelos de regresión (WAnT15 y WAnT20) elaborados en la fase B. Finalmente, en la fase C, 11 deportistas completaron un programa de entrenamiento de fuerza de 10 semanas utilizando el ejercicio de sentadilla completa (TRAIN), mientras que otros 11 sujetos cesaron completamente su actividad física durante dicho periodo de 10 semanas (CONTROL).  Antes (T0) y después (T10) de esta intervención de entrenamiento o desentrenamiento, los participantes completaron un WAnT de 30 s. Los cambios en la potencia media (MPO) obtenidos en este test fueron utilizados para interpretar de manera práctica la sensibilidad de los protocolos abreviados WAnT15 y WAnT20.

Figura 2. Ejemplo representativo de la potencia instantánea durante el WAnT tradicional de 30 s y valores específicos utilizados para calcular las variables predictivas incluidas en los modelos abreviados WAnT15 y WAnT20. PPO: Potencia máxima, MinPO: Potencia mínima, MPO: Potencia media, FI: Índice de fatiga.

Los principales resultados de este estudio sugieren que los valores de MPO obtenidos en el test WANT tradicional de 30 s, pueden ser estimados con precisión usando las versiones abreviadas de 15 s y 20 s, especialmente esta última. De esta manera, los profesionales podrían reducir los efectos negativos asociados con la excesiva fatiga producida por el protocolo original, lo que resulta especialmente interesante cuando el test WAnT se realiza junto con otras evaluaciones físicas.

Figura 3. Validación cruzada (Fase B). Magnitud de error generada por las estimaciones de los test abreviados WAnT15 y WAnT20 en la predicción de la potencia media (MPO) producida durante el WAnT tradicional de 30 s.

Figura 4. Cambios de potencia media (MPO) generados en el test WAnT tradicional de 30 s, realizado antes (T0) y después (T10) de 10 semanas de entrenamiento de fuerza (TRAIN) o desentrenamiento (CONTROL). El color de los puntos en T10 representa un cambio de MPO detectado: tanto por el WAnT15 como por el WAnT20 (círculos verdes), únicamente por el WAnT20 (círculos azules) o por ninguno de los dos test abreviados (círculos blancos). x2: Dos individuos con el mismo cambio de MPO.

Referencias

Bar-Or, O., Dotan, R., Inbar, O., Rothstein, A., Karlsson, J., y Tesch, P. (1980). Anaerobic capacity and muscle fiber type distribution in man. International journal of sports medicine, 1(02), 82-85. https://doi.org/10.1055/s-2008-1034636  

Bar-Or, O. (1987). The Wingate anaerobic test an update on methodology, reliability and validity. Sports medicine, 4(6), 381-394. https://doi.org/10.2165/00007256-198704060- 00001

Calbet, J.A. (2008). Potencia y capacidad anaeróbicas. En Chicharro, J.L. y Fernández- Vaquero A. (Eds.) Fisiología del Ejercicio (3a ed. P. 487) Madrid: Editorial Médica Panamericana

Maud, P. J., y Shultz, B. B. (1989). Norms for the Wingate anaerobic test with comparison to another similar test. Research Quarterly for Exercise and Sport, 60(2), 144-151. https://doi.org/10.1080/02701367.1989.10607429